Por qué no todas las ranas venenosas son ranas dardo (y cómo llamarlas correctamente)

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Una sugerencia sobre nombres comunes para los dendrobátidos

Desde hace décadas, se ha establecido un apasionado debate sobre los nombres comunes utilizados para referirse a los diferentes grupos de especies o géneros dentro de la familia Dendrobatidae (incluidas aquí las subfamilias Aromobatinae y Dendrobatinae sensu Santos et al.2009, 2014 contra la familia completa Aromobatidae sensu Grant et al.2006, 2017). Las ranas aromobatinas a veces se siguen denominando ranas venenosas (para Hyloxalus edwardsi y H. ruizi; Lynch 1982) o para Allobates humilis (La Marca et al. 2002), incluso recientemente para Allobates chalcopis, Mannophryne trinitatis y M. olmonae (Hedges et al. 2019). Las ranas dendrobatinas (digamos, las aposemáticas o de colores llamativos) se han llamado con regularidad ranas veneno de flecha, ranas flecha, ranas dardo o ranas venenosas (Silverstone 1973 para Oophaga histrionica; Daly et al. 1978 para muchas especies que no son Phyllobates; Ford 1993 para Dendrobatidae sensu lato; Rothmair 1994 para Ameerega trivittata; Summers & Amos 1996 para Ranitomeya ventrimaculata; y Grant et al. 2006 para todos los dendrobatoides, solo por mencionar algunos). Incluso el tratamiento integral más reciente sobres ranas venenosas (Lötters et al. 2007) falla al describir qué es una rana venenosa. Entonces la pregunta es, ¿por qué nombrar a toda una familia con una característica que solo es común a algunas especies? Y por qué es tan popular llamar a todos los representativos de Dendrobatidae como ranas dardo?

Según se entiende actualmente, solo Dendrobatinae sensu stricto (con los siguientes géneros sensu Grant et al. 2006, Twomey & Brown 2008; Brown et al. 2011: Adelphobates, Ameerega, Andinobates, Colostethus, Ectopoglossus, Epipedobates, Excidobates, Hyloxalus, Leucostethus, Minyobates , Oophaga, Paruwrobates, Phyllobates, Ranitomeya, Silverstoneia) incluye la mayoría de las especies tóxicas (aunque se sabe que Colostethus e Hyloxalus en general no son tóxicas, algunas especies sí presentan algunas toxinas: Colostethus panamensis, C. ucumari; el clado H. azureiventris de Grant et al.2006, incluidos H. azureiventris, H. chlorocraspedus y H. nexipus), por lo tanto, deberían llamarse simplemente ranas venenosas (y nunca ranas dardos o flecha). Myers y Daly (1978) revelaron que solo unas pocas especies de Phyllobates (P. aurotaenia, P. terribilis, P. bicolor) han sido utilizadas por los indígenas Emberá en las selvas del Chocó colombiano para envenenar sus dardos (nunca flechas). Entonces, esas serían las únicas y verdaderas ranas dardo; y por extensión, se podrían incluir aquellas especies centroamericanas cuyas toxinas no son tan potentes y que nunca se usaron para envenenar los dardos (pero nunca otros géneros).

La popularidad (increíble coloración y comportamiento complejo) de estas criaturas tan hermosas las hizo muy atractivas para el hobby, y como tal, hoy en día se encuentran entre las ranas más conocidas del mundo, tanto científicamente como por herpetoculturistas. El hobby no está estrechamente vinculado a la taxonomía y, por lo tanto, crea sus propios nombres, en su mayoría inapropiados, para especies, grupos de especies y morfos. Esto, sin embargo, no debería afectar la nomenclatura científica, pero usa inapropiadamente y arrastra nombres absurdos afuera del ámbito.

La subfamilia Aromobatinae (incluidos los siguientes géneros: Allobates, Anomaloglossus, Aromobates, Mannophryne, Rheobates y "Prostherapis"), sin especies tóxicas conocidas hasta ahora, recibió el nombre del gigante del grupo, la rana mofeta Aromobates nocturnus (Myers et al. 1991). En mi conocimiento, solo otras dos grandes especies de Aromobates (A. leopardalis y A. meridensis) liberan un olor a mercaptano como defensa, y por esa razón, toda la subfamilia no debería llamarse ranas mofeta. Entonces, los Aromobates, dado que la mayoría de las especies habitan el bosque nuboso, podrían ser llamadas Ranitas nubladas (hay un precedente llamándolas sapitos de niebla en Barrio-Amorós 1998; pero no son sapitos, sino ranitas, por lo que queda más apropiado ranitas nubladas).

Un nombre común para algunos ex Colostethus “sensu lato” (ahora en Dendrobatinae “sensu stricto”) era Ranas cohete (Walls 1994). El significado (rápido, ágil como un cohete) es aplicable a la mayoría de las especies, y me siento cómodo usando este nombre para Colostethus “sensu stricto”, Hyloxalus y Silverstoneia. Sin embargo, dado que todas las especies llevan sus renacuajos en la espalda (así como Dendrobatinae, que ya tiene un nombre completo más apropiado, ranas venenosas), propongo Ranas nodriza como nombre general para Aromobatinae. Dentro de Aromobatinae, es posible aplicar nombres ya constituidos para algunos géneros, como Mannophryne, que algunas veces ya han sido denominadas como ranas acollaradas. Otros géneros incluyen Anomaloglossus, creado para aquellas Aromobatinas con un Proceso Lingual Mediano (Grant et al. 1997, 2006) y podrían llamarse Ranas Linguales. Sin embargo, recientemente Anomaloglossus se dividió en un nuevo género para las especies transandinas: Ectopoglossus, que en realidad también son ranas linguales, pero de la familia Dendrobatidae. En este caso pueden ser Ranas linguales occidentales. Los Rheobates no son las únicas Aromobatinas ribereñas, por lo que no se aplica el nombre Ranas de arroyo; por lo tanto, me siento cómodo nombrando Rheobates, Allobates y, en general, todas las especies de Aromobatinas sin otros nombres genéricos como Ranitas nodriza.

Un problema adicional aparece cuando se confronta a toda la superfamilia Dendrobatoidea. Un nombre combinado para ambas subfamilias (o familias, no importa qué corriente filosófica herpetológica se siga) no es adecuado, ya que las "ranas venenosas" solo se aplica a Dendrobatinae, aunque todas las Dendrobatinas son también ranas nodrizas); mientras que al contrario no ocurre lo mismo, ya que las aromobatinas no son venenosas. La fuente etimológica original del nombre Dendrobates tampoco ayuda, ya que "Dendros" significa "árbol" en griego y, por supuesto, como todos los amantes de las dendrobatidas deben saber, "bates" significa "caminante". Este nombre sería apropiado para muchas especies de Ranitomeya, pero ya no para el género “sensu stricto” después de Grant et al. (2006), porque ninguna de las especies (D. auratus, D. leucomelas, D. tinctorius –incluyendo D. azureus-, D. truncatus) es una especie arbórea estricta. Propongo nombrar a todo Dendrobatidae (“sensu stricto” incluyendo Aromobatinae y Dendrobatinae) como sugirió inconscientemente Walls (1994); “Ranas joya”. Está claro que el nombre se aplica a todas Dendrobatinas, pero incluso las Aromobatinas generalmente de color opaco, que carecen de los colores brillantes de las Dendrobatinas, son sin duda también pequeñas joyas del bosque, que deben ser respetadas y protegidas.

Referencias:

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La Marca, E., Vences, M. & Lötters, S. 2002. Rediscovery and mitochondrial relationships of the dendrobatid frog Colostethus humilis suggest parallel colonization of the Andes by poison frogs. Studies on Neotropical Fauna and Environment 37 (3): 233240.

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Walls, J.G., 1994. Jewels of the rainforest. Poison frogs of the family Dendrobatidae. T.F.H. Neptune City: 288 pp.

*Nota: Los nombres sugeridos aquí no están en conflicto con los nombres científicos controlados por el Código de Nomenclatura Zoológica, y sirven solo para prevenir el uso incorrecto e impropio de apelativos arbitrarios.

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